Profesores de La Paz retomarán movilizaciones en demanda de mejoras salariales sin interrumpir las labores escolares

Los docentes paceños exigen un aumento de sueldos, jubilación con el total de sus aportes y se oponen a la descentralización educativa, desmarcándose del convenio suscrito entre la dirigencia nacional del sector y el Órgano Ejecutivo.

El secretario ejecutivo del magisterio urbano de La Paz, José Luis Álvarez, comunicó que luego de un consejo facultativo llevado a cabo el jueves, se determinó persistir en la exigencia de un incremento salarial para el sector. Debido a esto, los educadores reactivarán sus medidas de presión con movilizaciones programadas para este lunes 25 y miércoles 27 de mayo.

«Mantendremos la lucha por la mejora en los sueldos, por una jubilación con el 100% de los aportes y en defensa de la educación fiscal, rechazando cualquier intento de descentralización«, manifestó el dirigente Álvarez.

Esta determinación surge a pesar de que la representación nacional del magisterio pactó recientemente con el Gobierno el cobro de un bono de Bs 2.400 en lugar de un ajuste salarial. Pese a este acuerdo, el representante paceño detalló que el lunes 25 de mayo se llevará a cabo una marcha de protesta a partir de las 14:30.

Asimismo, para el miércoles 27 de mayo, las madres de familia pertenecientes al gremio docente protagonizarán una protesta de «cacerolas vacías» en demanda de mejoras salariales. El dirigente aclaró que las manifestaciones se realizarán en horarios alternos para no perjudicar el desarrollo de las clases, por lo que los maestros asistirán únicamente en sus turnos libres.

Respecto a la coyuntura de protestas en el país, Álvarez enfatizó que sus reivindicaciones son totalmente distintas a las de Evo Morales y la Central Obrera Boliviana (COB), sectores que demandan la dimisión del presidente Rodrigo Paz.

«Consideramos que Evo Morales siempre ha actuado de manera funcional al gobierno de turno, ya que busca aprovecharse de las movilizaciones de los trabajadores cada vez que salimos a las calles, dándole al Ejecutivo el pretexto perfecto para calificar nuestras demandas como movimientos políticos«, concluyó Álvarez.