
Uno de los factores que demanda mayor vigilancia en la región es la intensificación de las corrientes de aire. Según el reporte de la experta, se anticipan ráfagas de viento de entre 60 y 80 kilómetros por hora, las cuales afectarán con mayor fuerza a Santa Cruz de la Sierra, la Chiquitanía y el Chaco boliviano.
Frente a este escenario meteorológico, las autoridades aconsejan a la ciudadanía asumir medidas de prevención, debido a que las fuertes ráfagas tienen el potencial de provocar el desplome de árboles y representar un peligro latente en diversas zonas.
