Terceros: Evo siguió ordenando a las FFAA hasta 30 horas tras su renuncia

El exministro de Defensa Javier Zavaleta conocía el comunicado con la sugerencia de renuncia, que la cúpula militar lanzó para Morales. Lloró en el Comando y le dijo a Kaliman: “Prepárese, puede ser presidente”.

Carlos Quisbert / La Paz

El excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB)  general Jorge Gonzalo Terceros Lara  aseguró que no hubo un “golpe de Estado” a Evo Morales, porque éste siguió impartiendo órdenes a las Fuerzas Armadas (FFAA) por intermedio del entonces ministro de Defensa, Javier Zavaleta, hasta 30 horas después de que el exmandatario renunciara a su cargo el 10 de noviembre de 2019, desde Chimoré.

“Ya cuando el avión (del Gobierno de México, que trasladó a Morales al refugio que le brindó ese país)  estaba abandonando espacio aéreo boliviano, llamé nuevamente al ministro de Defensa (Zavaleta) y al general (Williams) Kaliman y de manera textual les dije: ‘Cumplida su orden, ministro, cumplí mi palabra de honor, el hermano presidente (Morales) ya abandonó espacio aéreo boliviano sano y salvo’, él me dio las gracias y se despidió. Luego  presentó su renuncia”, reveló  Terceros ante el fiscal Omar Mejillones.

En entrevista con Página Siete, el general ratificó: “No hubo golpe (…) cumplimos todas las órdenes, incluso después de su renuncia, Zavaleta seguía dando órdenes a Kaliman para que cumplamos, 30 horas después”.

Según los registros de medios de comunicación,  Zavaleta publicó su renuncia  cerca de la medianoche del 11 de noviembre, más de 30 horas después de que Morales renunciara a la presidencia, a las 16:12 del día anterior desde Chimoré. 

A lo largo de su testimonio, tomado la madrugada del pasado domingo,  el excomandante de la FAB reveló que entre el 5 y el 11 de noviembre de 2019, Morales y su cúpula planificaron enfrentamientos civiles entre sus militantes y quienes protestaban contra el fraude electoral, amenazaron a los militares con responsabilizarlos si sus seguidores  quemaban La Paz y que sus “compañeros del trópico” de Cochabamba se alzarían y “correría sangre”.

De forma cronológica, Terceros detalló que hubo varias reuniones, desde el 5 hasta el 10 de noviembre de 2019 en la residencia presidencial de la zona San Jorge. En la mayoría de ellas estuvieron el entonces vicepresidente Álvaro García Linera, los ministros Juan Ramón Quintana, Carlos Romero y el Alto Mando Militar, con los comandantes del Ejército, FAB y la Armada.

En una de ellas, Morales bromeó con García Linera: “Cómo querías ir a la zona Sur con los 2.000 compañeros que trajimos, no te autoricé que vayan a enfrentarlos porque eran muy pocos, si hayan sido 10.000 yo te autorizaba”, contó el jefe militar. La madrugada del 9 de noviembre se repitió la reunión y Kaliman informó que la “situación (del país) era insostenible” y recomendó a Morales que convoque a nuevas elecciones.

“Kaliman le dijo de manera textual: ‘Que si hay que ir a una segunda vuelta, vaya, la vamos a ganar’”, Morales le dijo que consultaría con sus ministros y asesores. El 10 de noviembre la reunión se repitió con informes más preocupantes y la misma sugerencia del comandante de las FFAA, la respuesta de Morales fue similar, pero añadió que estaba “esperando el pronunciamiento de la OEA para tomar una decisión”.

Terceros relató que Zavaleta acostumbraba  tener conferencias virtuales con los comandantes de unidades estratégicas, pero que ese día no se presentó al Estado Mayor. Fue entonces que  a las 14:30  Kalimán ingresó a la oficina donde estaban reunidos los jefes militares y les reveló que Morales iba a renunciar en unas horas.

El general sostiene que Kaliman, sin consultar y de forma “unilateral”,  ordenó elaborar el comunicado en el que sugirió la renuncia de Morales, “para salvar la imagen de las FFAA” y les ordenó acompañarlo en la conferencia de prensa. “Después de que lo leyó, volvimos a la oficina del comandante en jefe, y llegó el ministro de Defensa, quien se puso a llorar”, relató Terceros.

En la jornada siguiente, Zavaleta le dijo a Kaliman: “Prepárese, que como renunciaron todos, usted puede ser presidente”. 

 Las horas siguientes se dieron en medio de amenazas de Morales y García Linera a Terceros si no autorizaba el vuelo del avión mexicano que los sacó del país junto a la exministra Gabriela Montaño. Fue hasta que esa aeronave abandonó el país que las FFAA continuaron  subordinados  al gobierno de Morales.
 

Militares  en la cárcel

  •  FAB  El excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB)  general Jorge Gonzalo Terceros Lara  y del excomandante de la Armada Boliviana  el almirante Gonzalo Jarjuri Rada  fueron aprehendidos el sábado en Santa Cruz y trasladados a la ciudad de  La Paz.
  • Cargos  Ambos fueron imputados por terrorismo, sedición y organización criminal en caso de supuesto “golpe de Estado”, gestionado por el gobierno de Luis Arce y el ministro de Justicia, Iván Lima. La denunciante es la exdiputada indígena Lidia Patty.
  • Cárceles Terceros estará detenido en Palmasola, en Santa Cruz, y Jarjuri en Patacamaya, en  La Paz. La jueza dijo que ambos pueden influir en testigos y destruir pruebas, aún en su calidad de jubilados.

“Evo dijo que Cocarico tenía 15.000 compañeros para quemar La Paz”

“Si usted no autoriza el ingreso de ese avión (mexicano a espacio aéreo boliviano) será culpable de que los 15.000 compañeros que están bajando de El Alto a La Paz quemen la ciudad”, fue la amenaza que el expresidente Evo Morales hizo al entonces comandante de la Fuerza Aérea Boliviana  Jorge Terceros, el 11 de noviembre de 2019.

Morales y el vicepresidente Álvaro García, según el testimonio de Terceros, estaban desesperados y exigían que se autorice el ingreso de un avión del Gobierno de México  a Bolivia para que los traslade a ese país, donde tenían  refugio diplomático. El general relató que pidió a Morales que ordene a esos 15.000 hombres que “no hagan eso”, él respondió que debía negociar con el entonces ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico.

“Yo ya no tengo el control, el encargado es el ministro Cocarico, llámenlo a él y lleguen a un acuerdo”, respondió Morales. Días antes, relató el militar en servicio pasivo, el expresidente organizó la llegada de 2.000 de sus militantes a La Paz. Ese operativo estaba a cargo del exministro de Gobierno Carlos Romero y García Linera, quienes conocían el origen de ese grupo.

Los responsables de dar alojamiento a los militantes del MAS, traídos para que se enfrenten a los ciudadanos que protestaban  por las denuncias de fraude en las elecciones de octubre de ese año, fueron el excomandante del Ejército  Pastor Mendieta  y el exministro  Tito Montaño.

Terceros relató que esa jornada intercambió  al menos  cinco llamadas con Morales, García Linera y personal de la embajada mexicana. El expresidente también se comunicaba y hacía los mismos reclamos con el comandante de las FFAA  Williams Kaliman.

Terceros explicó que el problema era que el Gobierno de México solicitaba el ingreso de militares a Bolivia, algo que sólo podía ser autorizado por el  Legislativo. El general sugirió que cambien el pedido a “ayuda humanitaria”. Mientras esto se concretó, el exvicepresidente llamó a Terceros. “Nuevamente me amenazó”, “los compañeros del trópico” se levantarían y “correrá sangre”. Cuando el avión aterrizó,  se le informó que el piloto era un general de la FAB mexicana.

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