Tras anularse aprehensiones, la COB y sectores campesinos dejan en manos de sus bases la decisión de dialogar con el Gobierno
Luego de que este viernes quedaran sin efecto las órdenes de aprehensión contra el dirigente cobista Mario Argollo y el representante campesino Vicente Salazar, ambos sectores evalúan iniciar un acercamiento con el Gobierno, una posibilidad que estaba condicionada a la suspensión de dichas medidas judiciales.

El dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, difundió un material audiovisual en el cual aclaró que la determinación de iniciar negociaciones con el Órgano Ejecutivo dependerá exclusivamente de las bases de la organización gremial. Argollo enfatizó que cualquier invitación al diálogo debe ser considerada y resuelta por los afiliados, quienes tienen la última palabra sobre la asistencia a estas reuniones convocadas por las autoridades gubernamentales.
Por su parte, el ejecutivo de la Federación de Campesinos Tupac Katari de La Paz, Vicente Salazar, coincidió con esta postura al señalar que las bases de su sector definirán el futuro de las movilizaciones que actualmente mantienen cercadas a las ciudades de La Paz y El Alto.
Salazar manifestó que se encuentran en un estado de emergencia total mientras evalúan la coyuntura que afecta a la población. Asimismo, el dirigente campesino remarcó que, tras un análisis detallado de la situación, los sectores movilizados decidirán de forma oportuna si aceptan o no entablar un diálogo con el Gobierno.
