Vicepresidente Edmand Lara demanda el cese de la violencia policial y solicita un reporte oficial sobre afectados tras operativo de desbloqueo
El vicepresidente Edmand Lara criticó duramente la intervención policial destinada a habilitar una ruta de abastecimiento hacia La Paz y Oruro, al mismo tiempo que emplazó a los ministros del mandatario Rodrigo Paz a deponer las medidas de fuerza y entablar una negociación directa con los sectores movilizados.

Luego de los violentos choques ocurridos el pasado sábado durante el intento de habilitar una vía de auxilio, el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, demandó la suspensión inmediata de las acciones represivas y exigió un informe transparente sobre el saldo de personas heridas y arrestadas. Mediante un pronunciamiento oficial emitido por la Vicepresidencia, la autoridad exhortó al gabinete ministerial a dar la cara y entablar una mesa de diálogo directo, sin recurrir a la protección de implementos antimotines.
La postura crítica de Lara surge a raíz del despliegue conjunto de policías y militares que pretendía consolidar un corredor de asistencia para trasladar alimentos, insumos médicos y oxígeno medicinal, elementos que actualmente registran un severo desabastecimiento en los departamentos de La Paz y Oruro.
Durante la movilización del contingente que se dirigía desde la sede de Gobierno hacia Oruro, las fuerzas del orden fueron emboscadas con el uso de dinamitas al llegar a la localidad de Copata, situada a unos 37 kilómetros de la Ceja de El Alto, donde los comunarios locales se opusieron tenazmente a la liberación de la carretera.
«Se envió a los efectivos policiales escudándose en banderas blancas bajo la premisa de una acción humanitaria, pero en la práctica lo que se vivió fueron gases lacrimógenos, detonaciones de dinamita y el clamor de madres que suplicaban un alto al fuego», lamentó el segundo mandatario del país.
Ante este escenario, Lara insistió en la necesidad de esclarecer de forma oficial el número exacto de damnificados y posibles decesos, advirtiendo que las consecuencias recaerán sobre la conciencia de los responsables políticos. Asimismo, reprochó la aparente inacción y falta de cohesión dentro del equipo de ministros para asumir la responsabilidad colectiva de la crisis.
«¿En qué lugar se encuentran los ministros? Mientras algunos se limitan a dar declaraciones a la prensa extranjera, otros se ocultan detrás de las fuerzas policiales, quienes se ven obligados a reprimir a sus propios compatriotas para contener un conflicto social que el Ejecutivo no ha tenido la capacidad de solucionar», aseveró la autoridad nacional.
Del mismo modo, el vicepresidente cuestionó severamente que se intente forzar una ruta de abastecimiento vulnerando los derechos fundamentales y la dignidad de la población civil afectada por el conflicto.
«Mi incorporación al Órgano Ejecutivo no fue para presenciar estos escenarios de violencia, sino para evitar que las familias bolivianas queden atrapadas en medio de los bloqueos. Mi meta es lograr que el diálogo se constituya en una herramienta real y no en un concepto sin contenido», enfatizó de manera categórica.
Finalmente, Lara reiteró su exigencia para que la totalidad de los colaboradores del presidente Rodrigo Paz asuman su rol político, se sienten a negociar de manera transparente y abandonen las posturas de confrontación física en las zonas de conflicto.
