Abatido en una operación conjunta: El perfil de ‘Niño Guerrero’, el temido cabecilla del Tren de Aragua

El deceso del líder criminal se concreta cinco meses después de la detención de Nicolás Maduro por la justicia estadounidense, que sindicaba a la administración chavista de complicidad con la banda transnacional Tren de Aragua.

Héctor Rusthenford Guerrero Flores, el cabecilla de la red delictiva transnacional Tren de Aragua, por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares, falleció en una intervención del Comando Sur estadounidense ejecutada en «estrecha» coordinación con las autoridades de Venezuela.

El deceso del «Niño Guerrero», catalogado como uno de los prófugos más buscados de Sudamérica, fue confirmado por el mandatario norteamericano, Donald Trump, mediante su plataforma Truth, disipando las especulaciones en el país caribeño que asociaban un operativo militar en la región minera de Bolívar con el rastreo del delincuente.

Este suceso ocurre cinco meses después del arresto de Nicolás Maduro por parte de las autoridades de Estados Unidos, gestión que señalaba al régimen chavista de colaborar activamente con el Tren de Aragua, grupo involucrado en extorsiones, plagios, narcotráfico y trata de personas.

El delincuente de 42 años permanecía en la clandestinidad desde 2023, luego de una incursión policial en el penal de Tocorón, centro de operaciones de la organización que expandió su influencia por el continente y fue catalogada como terrorista por el gobierno de Trump.

Desde Washington se le sindicaba de convertir una pandilla carcelaria en una amenaza continental para la seguridad pública, lo que motivó que el 17 de julio del año pasado se dictaran sanciones contra Guerrero y otros cinco integrantes de la cúpula criminal.

A partir de 2024, el Departamento de Estado formalizó la recompensa millonaria por datos sobre el fugitivo, quien según el portal InSight Crime inició su trayectoria delictiva en el año 2000, atentando contra uniformados en Aragua y dedicándose al microtráfico de estupefacientes.

Por su parte, el gobierno venezolano también había dispuesto un incentivo económico tras la intervención de 2023 en Tocorón, donde el reo purgaba una condena de más de 17 años de prisión dictada en 2018 por una docena de delitos graves, incluyendo asesinato y tenencia de armas de guerra.

Los reportes de InSight Crime señalan que el «Niño Guerrero» asumió la jefatura del Tren de Aragua alrededor de 2015, presentándose públicamente en un evento social donde prometió mejoras para los habitantes de la zona bajo su control.

Un año más tarde, compareció ante la justicia en Maracay imputado por múltiples delitos, y en febrero de 2018 admitió los cargos para recibir la sentencia de 17 años. El criminal, nacido el 2 de diciembre de 1983, ya se había evadido de prisión en dos ocasiones previas tras asesinar a un oficial policial.

Durante su estadía en Tocorón, Guerrero gozaba de un estilo de vida fastuoso y lleno de lujos, habitando una residencia de dos plantas equipada con piscina, campo deportivo, discoteca y un zoológico privado dentro del mismo recinto carcelario.

Tras el operativo de desalojo en 2023, las fuerzas del orden difundieron su identidad y cargos pendientes por homicidio, secuestro y terrorismo, mientras Maduro anunciaba gestiones con Colombia, Ecuador, Perú y Chile para una operación de búsqueda y captura internacional de los evadidos.

Aunque el destituido mandatario venezolano aseveró en diciembre que la banda criminal había sido completamente desmantelada tras el asalto a Tocorón, naciones vecinas como Chile, Perú y Colombia reportan continuamente arrestos de miembros activos, confirmando que la red delictiva sigue operando fuera de las fronteras venezolanas.