Canciller iraní arriba a Rusia para gestionar apoyo de Putin ante el estancamiento del diálogo con EE.UU.
El jefe de la diplomacia de Irán, Abás Araqchi, se encuentra en San Petersburgo para reunirse con el mandatario ruso, Vladímir Putin. El encuentro ocurre en un momento de alta tensión diplomática tras la suspensión de las conversaciones con Washington y la persistencia del bloqueo en el estrecho de Ormuz.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, arribó este lunes a Rusia con el propósito de asegurar el respaldo de Moscú. Esta visita oficial se desarrolla mientras las gestiones de paz entre Teherán y Estados Unidos atraviesan un momento crítico, tras el fracaso de la reciente ronda de negociaciones que debía realizarse en Pakistán.
La llegada de Araqchi a San Petersburgo para su encuentro con el presidente Vladímir Putin se produce a casi tres semanas del cese al fuego que puso fin a 40 días de hostilidades entre Irán e Israel. Según informó la cancillería iraní vía Telegram, el diplomático busca fortalecer la alianza con el Kremlin, que se mantiene como uno de los principales soportes de la República Islámica en el escenario internacional.
Previamente, el canciller cumplió una agenda en Omán e Islamabad, donde se reunió con el jefe militar Asim Munir, el primer ministro Shehbaz Sharif y el canciller Ishaq Dar. No obstante, la posibilidad de un diálogo directo con la administración de Donald Trump se desvaneció luego de que el mandatario estadounidense cancelara el viaje de sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner a Pakistán. Pese a esto, la agencia Fars indicó que Irán envió mensajes escritos a Washington a través de mediadores paquistaníes para definir sus «líneas rojas» en temas nucleares y sobre el estrecho de Ormuz.
En el ámbito económico, el impacto del conflicto global persiste. Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, impidiendo el tránsito de petróleo, gas y fertilizantes, lo que ha disparado los precios internacionales. Por su parte, Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre los puertos iraníes. Ante esta situación, el portal Axios reportó una supuesta propuesta iraní para reabrir la vía marítima a cambio de postergar las negociaciones nucleares, versión que no fue desmentida por la agencia estatal IRNA. Trump, presionado por el alza de combustibles de cara a las elecciones de noviembre, declaró a Fox News que si Irán desea conversar, ellos deben tomar la iniciativa.
Sin embargo, la postura de los sectores militares iraníes es firme. Los Guardianes de la Revolución publicaron que mantener el control y la disuasión sobre el estrecho de Ormuz es una estrategia definitiva frente a la Casa Blanca. Araqchi, por su parte, sostuvo en redes sociales que las conversaciones en Omán buscaron garantizar un paso seguro por la zona en beneficio de los países vecinos.
Finalmente, la inestabilidad se traslada al Líbano, donde Israel y Hezbolá se acusan de vulnerar la frágil tregua de diez días. El conflicto, que escaló el pasado 2 de marzo tras el ataque de Hezbolá en represalia por la muerte de Ali Jamenei, dejó este domingo un saldo de 14 fallecidos en el sur del Líbano, incluyendo mujeres y niños, además de 37 heridos. Mientras Benjamín Netanyahu reivindica su derecho a actuar contra amenazas emergentes, Israel reportó la muerte de un soldado en combate, evidenciando la precariedad del actual cese de hostilidades.
