Choferes paraguayos atrapados en la frontera boliviana claman por asistencia tras más de un mes de bloqueo

Transportistas de Paraguay que se encuentran varados en los límites fronterizos debido a los conflictos sociales solicitan ayuda humanitaria urgente frente al frío extremo y la escasez de alimentos.

Un grupo de conductores paraguayos solicitó este lunes la asistencia urgente de las autoridades tras denunciar que llevan más de 40 días varados en la frontera entre Perú y Bolivia. Esta crítica situación es consecuencia de los bloqueos de carreteras protagonizados por manifestantes que demandan la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

En contacto con la cadena televisiva paraguaya NPY, el transportista Claudio Arrúa explicó que inició su viaje en Lima con rumbo a Asunción transportando 26 toneladas de insumos para calzado. Sin embargo, su trayecto se vio interrumpido por las movilizaciones sociales, lamentando que ya suman 44 días varados en condiciones sumamente complejas.

El chofer detalló que se encuentra junto a otros dos compatriotas al borde de la ruta, específicamente a 140 kilómetros de la ciudad de La Paz. En este sector, situado a unos 4.100 metros sobre el nivel del mar, los afectados deben soportar temperaturas de frío extremo.

Ante la falta de respuestas, Arrúa apeló a la solidaridad de la población, señalando que, pese a las promesas recibidas desde su país de origen, ninguna ayuda se ha materializado aún. Asimismo, reportó que existen otros choferes paraguayos atrapados en el departamento de Cochabamba.

Las medidas de presión y los cortes de rutas comenzaron a principios de mayo, promovidos inicialmente por organizaciones campesinas y la Central Obrera Boliviana (COB). Posteriormente, sectores leales al expresidente Evo Morales se plegaron a las movilizaciones para exigir la dimisión de Paz.

Hasta el momento, el conflicto social ha cobrado la vida de al menos 16 personas, de las cuales 13 fallecieron debido a la imposibilidad de recibir atención médica oportuna por los bloqueos. Adicionalmente, se calculan pérdidas económicas que ascienden a los 2.500 millones de dólares.