Tragedia en Colombia: Choques armados por tierras ancestrales dejan siete indígenas muertos y más de cien heridos

Un violento enfrentamiento entre las comunidades Misak y Nasa en el departamento del Cauca derivó en una tragedia que cobró la vida de siete comunarios y dejó a 110 personas heridas, en medio de una histórica disputa territorial.

Un violento conflicto por la posesión de tierras ancestrales desató un trágico enfrentamiento armado en el suroeste de Colombia, resultando en siete indígenas fallecidos y 110 heridos. Los choques violentos, que involucraron armas de fuego, palos y piedras, ocurrieron el pasado jueves entre los pueblos Misak y Nasa en el área rural del municipio de Silvia, en el departamento del Cauca, en vísperas de los comicios presidenciales del 31 de mayo. Inicialmente, las autoridades reportaron un saldo de cuatro decesos.

Según el testimonio de María Jacinta Tunubalá, una comunaria misak de 45 años atendida en el hospital local, el conflicto escaló cuando miembros de su etnia retiraron una cerca para recuperar un predio reclamado como propio, ante lo cual los nasa reaccionaron atacando con armas, machetes, palos y piedras.

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, calificó el suceso de «barbarie» e informó que la mayoría de los 110 heridos presenta lesiones por armas de fuego. Entre las víctimas fatales se identificó a Luis Enrique Tunubalá, alcalde de un resguardo indígena de Silvia, cuyo cuerpo fue recibido por familiares y miembros de la comunidad Misak en medio de escenas de profundo dolor.

Ataviados con ponchos azules y sombreros tradicionales, decenas de indígenas se apostaron con banderas blancas a las afueras del centro médico de Silvia. Hasta el momento, se confirmó que cuatro de los fallecidos pertenecen al pueblo misak y dos al nasa, mientras que los peritos forenses trabajan en la identificación de un séptimo cadáver. En redes sociales circularon registros de los brutales combates, donde se observa a personas heridas y civiles portando escopetas.

Ante la gravedad de la situación, el ejército colombiano desplegó tropas y vehículos blindados para custodiar el resguardo indígena. La región del Cauca enfrenta una compleja crisis de seguridad en pleno proceso electoral para suceder al mandatario Gustavo Petro, agravada por la presencia de disidencias de las FARC que cometen atentados y secuestros. Aunque los pueblos indígenas representan el 4,4% de los 50 millones de habitantes de Colombia y disputan tierras con frecuencia, este tipo de desenlaces fatales es inusual en el país.