
En las puertas de la sucursal de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), situada en la avenida Mariscal Santa Cruz, varios ciudadanos expresaron su malestar por el encarecimiento del pollo y la restricción de venta de una sola unidad por persona.
Ante la escasez del producto en los mercados tradicionales, las madres de familia se ven obligadas a acudir a la empresa estatal con la esperanza de abastecerse, pese a las largas horas de espera registradas durante la jornada de este viernes.
Los compradores cuestionaron el rol de la entidad pública, señalando que el precio de 35 bolivianos por kilo resulta excesivo, llegando a costar aproximadamente 80 bolivianos por un pollo entero. Los usuarios demandaron que se aplique un costo más accesible acorde a la función social de la institución.
Debido a las medidas de presión en las carreteras que impiden el tránsito normal, las autoridades confirmaron que el suministro está siendo transportado mediante un puente aéreo para garantizar la distribución en las agencias de la estatal.
