26 de octubre de 2020

El MAS se fractura en la Asamblea Legislativa Departamental y afecta la institucionalidad

Los asambleístas departamentales en una sesión. CRÉDITO-OPINIÓN
Los asambleístas departamentales en una sesión. CRÉDITO-OPINIÓN

El Movimiento Al Socialismo, MAS, se fractura en la Asamblea Legislativa Departamental, ALDC. En menos de dos semanas fueron varias las acusaciones entre asambleístas, desde denuncias de corrupción y mala gestión hasta pedidos de renuncias en las filas del partido que tiene mayoría parlamentaria.

Estas pugnas por el poder está afectando la institucionalidad de la Asamblea al punto de que fue blanco de críticas de las organizaciones de Cochabamba, porque en esta confrontación entre masistas y bloques de oposición está en medio la gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, a quien uno de los grupos de militantes del MAS apoya “a raja tabla”, afirma la asambleísta Lizhet Beramendi (UNICO).

Las divergencias políticas son observadas no solamente en las sesiones, sino también en el grupo oficial de WhatsApp de la Asamblea en el que las convocatorias a conferencias de prensa son constantes. “El asambleísta por el Movimiento Al Socialismo, MAS, Daniel Torres manifiesta su total inconformidad ante la inestabilidad de la Asamblea Departamental” “Asambleísta Beramendi denuncia encubrimiento de la directiva de la Asamblea a la baja gestión de la Gobernadora” “El presidente de la Asamblea Departamental, Teodocio Quispe, desmiente el accionar político que denuncia la asambleísta Beramendi” “Asambleísta Daniel Torres pide renuncia de la Gobernadora por gestión deficiente  y por priorizar un viaje de inspección en vez de que rinda informe al pleno de la Asamblea, tanto el presidente de la Asamblea como la gobernadora” “Asambleísta Javier Castellón (MAS) espera informe de Gobernadora sobre la lucha contra el COVID-19, después verá si continúa prestando su apoyo a la gobernadora o exige también su renuncia” “Daniel Torres, sostiene que Asamblea y Gobernadora no están trabajando por Cochabamba”

DIVISIÓN E ILEGITIMIDAD La asambleísta Beramendi dijo que la Asamblea “está divida y conflictuada” y que la “directiva y el bloque de asambleístas que apoya a la gobernadora encubre las irregularidades de la autoridad”.

Además hay observaciones a la legitimidad de la actual directiva.

Beramendi consideró que la Asamblea está en situación de ilegitimidad porque el actual presidente (Teodocio Quispe) está apoyado por 10 asambleístas, pero 15 han pedido de manera reiterativa su cambio, y otros seis se mantuvieron al margen porque votaron en blanco. “Los seis que votaron en blanco de alguna manera representan el apoyo al Presidente porque sus votos impiden obtener la mayoría para sacarlos de la directiva”.

Beramendi identificó a esos asambleístas que se abstuvieron de votar como partidarios de Demócratas. “Esto demuestra que en la Asamblea hay un grupo de masistas que apoya frontalmente a la Gobernadora denominados asambleístas de territorio, supuestamente elegidos por provincia y que apoyan las decisiones de la Gobernadora a raja tabla, sin debate, sin discusión, solo levantando la mano”.

Este grupo de asambleístas que apoya a la Gobernadora tiene el respaldo de los asambleístas Demócratas que “solapadamente están encubriendo el acuerdo que existe desde mi perspectiva entre Leyes y Esther Soria porque andan trabajando juntos políticamente”.

PRIMER GRUPO MASISTA Uno de los dos grupos del MAS-Demócratas tiene el respaldo de los asambleístas de la zona andina, suplentes que han reemplazado al titular con la figura de alternancia y son, en su mayoría, mujeres de provincias Ayopaya, Mizque y otros.

Respaldan a la Gobernadora.

“Y los Demócratas como Eduardo Sarmiento, LIneth Villarroel, Freddy Gonzales y Mario Orellana, los apoyan”.

SEGUNDO GRUPO MASISTA También hay asambleístas del MAS que rechazan la gestión de Esther Soria, critican su falta de acción, “piden el cambio de la directiva de la Asamblea Departamental, hacen acciones de fiscalización que no gusta a la Gobernadora por lo que ella se molesta”.

“Luego estoy soy como gaviota, sola, censurando mucho la gestión de la Gobernadora porque esrá llena de actos de corrupción e incapacidad. Actualmente la directiva de la Asamblea departamental está incompleta. De cinco miembros solo tiene tres los que son del bloque duro de la Gobernadora que durante todos estos meses de emergencia sanitaria han estado bloqueando las acciones de fiscalización, no convocan a sesiones, no mandan las peticiones de informe, programan las peticiones de informe oral un mes y medio después”.

Son asambleístas elegidos por población que representan a las áreas urbanas de los diferentes municipios como Daniel Tórrez, Javier Castellón y Jaqueline Pozo.

“En el grupo que no apoya a la Gobernadora también está los originarios indígenas como yukis y yuracarés, Zulema Villarroel del Valle Alto, la misma Leónidas Zurita, del Chapare, Eugenia Rojas, de Cochabamba y Luisa Arroste, Han sido bloqueadas en sus acciones de fiscalización por la actual directiva”.

A decir de Beramendi esta situación les ha impedido avanzar.

MASISTAS QUE NO APOYAN A SORIA En tanto, el asambleísta por el MAS, Daniel Torrez, admitió que existen 15 asambleístas que no apoyan a la Gobernadora “por la mala gestión en salud y también tiene observaciones a la actual directiva que está con varias irregularidades, no respeta el reglamento, no llama a sesiones y encubre la mala gestión de la gobernadora”.

Pese a las observaciones realizadas afirma: “No hay problemas políticos, sino problemas administrativos en mala gestión”.

RUPTURA En tanto, el asambleísta por la agrupación Voluntad Ciudadana Pueblo, Mario Orellana, advierte que la ruptura al interior del MAS sucedió desde mayo de 2019 cuando se eligió a la directiva por la gestión 2019-2020.

“Antes había el grupo que respaldaba y protegía al gobernador de entonces Iván Canelas e incluso impedían actos de fiscalización. Nuevamente se hizo elegir en la directiva con el apoyo de asambleístas de la oposición”.

Orellana recordó que entre junio y septiembre de 2019 hubo manipulación política y empezaron a surgir pedidos de renuncia del presidente de la ALDC Javier Castellón (MAS). Eran parte de la directiva María Yucra como la primera vicepresidencia, la segunda correspondió al partido Demócratas Lineth Villarroel, la primera secretaría está ocupada por Teodocio Quispe del MAS y la segunda por Mario Orellana que es parte de la oposición, pero se desmarcó de Demócratas años.

Surgieron los pedidos de renuncia. Entre ellos el demócrata Freddy Gonzales quien dijo que Castellón debía irse luego de que aún no se aprobara el POA para la Gobernación.

Finalmente, el 28 de noviembre de 2019, Teodocio Quispe Escalera (MAS), fue posesionado como presidente de la Asamblea en reemplazo de Javier Castellón. La elección se dio entre división de asambleístas del mismo partido y amenazas de impugnar el nombramiento de la nueva directiva.

Castellón no presentó su renuncia, aunque le solicitaron que la presentara, Los asambleístas definieron abrogar la resolución de nombramiento de esa directiva y elegir una comisión transitoria que permita la elección de nuevas autoridades.

Tras el voto secreto, posesionaron a Estela Rivera, del MAS, como vicepresidenta y la segunda Vicepresidencia quedó acéfala puesto que la oposición no pudo acordar su representación. Asimismo, Sandra Muñoz asumió como primera secretaria y Mario Orellana, segundo secretario.

Sin embargo, tras la posesión, miembros del MAS manifestaron que la nueva directiva carece de “legalidad” y que impugnarán su nombramiento.

Quispe dijo que gozaban de legalidad puesto que se obró conforme al reglamento de esa institución. “Algunos quieren obstaculizar y están en su derecho. Somos legítimos”. Sostuvo que el MAS no está dividido, pero que tuvieron diferencias en este proceso.

Orellana advierte que existen dos grupos antagónicos que disputan el poder. 

“En cuatro ocasiones se ha pedido el cambio de la directiva actual de la que yo formaba parte. Fueron precisamente por esas disputas que decidí presentar mi renuncia”.

Orellana aseguró que estas controversias internas han perjudicado en los cinco años de gestión porque se ha impedido que se realice tareas de fiscalización.

“En esta confrontación antagónica permanente han derivado en una inviabilización de los temas del departamento. Seguimos en esa disputa y está afectando la institucionalidad de la Asamblea.

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