En un mes hallan a más de 100 víctimas de trata

Presumen red que involucra a tres países: Bolivia, Brasil y Chile. Consolidarán un sistema de alerta temprana en fronteras terrestres y aéreas.

Uno de sus ojos estaba amoratado, hinchado, tan inflamado que le obstaculizaba la visión. La golpearon y también a otras de sus compatriotas haitianas, pero, en las demás, los golpes no eran tan evidentes.

La mujer es una de más de 100 víctimas de trata y tráfico que la Dirección Nacional de Migración de Bolivia interceptó en lo que va de este mes.

El titular de esa instancia, Marcel Rivas, explicó que, en agosto ocurrieron cinco casos de ese tipo en el país, más de la mitad en Cochabamba.

Si bien parecen pocos, detrás de cada uno hay mucha gente involucrada, además de violencia, droga y muerte.

PRIMERO Algunos de estos casos están vinculados al narcotráfico porque el primero que ocurrió este mes develó que un haitiano menor de edad falleció “en plena calle de Pisiga (frontera boliviana con Chile)”, supuestamente, con una sustancia “no identificada”.

Ese día, 3 de agosto, estaba acompañado de dos sus compatriotas que huyeron, de acuerdo con información de Marcel Rivas. También tenían menos de 18 años.

SEGUNDO Transcurrieron apenas unas horas de ese mismo día para que se reporte un nuevo hecho de trata que también involucró a haitianos.

Las autoridades bolivianas detuvieron a 40 personas a bordo de una flota en Puerto Quijarro (frontera boliviana con Brasil).

“Ingresaron por una senda ilegal desde Brasil a Bolivia, es decir, por un paso no autorizado”, reveló Rivas.

Si bien las 40 personas tenían el sello de ingreso a Brasil, no el de Bolivia.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) arrestó preventivamente al chofer que prestó sus servicios a esos ciudadanos.

Todos fueron devueltos a Brasil, que es el último país por el que transitaron de manera legal.

TERCERO El tercer hecho ocurrió en Cochabamba, el 13 de agosto. Encontraron a ocho haitianos en el aeropuerto Jorge Wilstermann, donde arribaron de un vuelo que procedía de Oruro.

Su objetivo era llegar a Santa Cruz, para luego ir a Brasil y, finalmente, a su tierra natal. Pero, los detuvieron porque su situación era irregular en Bolivia.

CUARTO CASO A una semana de ese suceso, volvieron a encontrar a 22 personas haitianas en Cochabamba, esta vez en la tranca de Chiñata-Sacaba.

Se trataba de 12 mujeres, siete hombres y tres menores de edad. Los últimos eran indocumentados.

QUINTO CASO Al día siguiente de ese hecho, se detuvo un bus cuyo destino final era Pisiga, al interior había 28 haitianos: 19 mujeres, cinco varones y cuatro menores. “Todos sin sello de ingreso a Bolivia. Venían de Brasil y querían ir a Chile”.

Sobre los niños, Rivas dijo que no estaban con sus papás, viajaban con tutores.

Detuvieron al chofer, quien tenía antecedentes por tráfico de sustancias controladas.

Además, “por si acaso”, se realizó pruebas COVID-19 a los migrantes y media docena dio positivo. Los trasladaron a centros de aislamiento. Luego, serán expulsados del país.

CASOS En suma, solo en agosto más de 100 personas haitianas ingresaron a Bolivia, pero solo como “destino de tránsito”.

Rivas dijo que “lo que estamos evidenciando aquí es una peligrosa red de trata y tráfico y delitos conexos que está trabajando a nivel latinoamericano, es decir, entre Brasil, Bolivia y Chile”. Supuestamente, esa es la ruta.

El destino final de casi todos los haitianos es Chile, donde, según Rivas, operan un tiempo, luego vuelven a su tierra de origen.

En dos operativos, el tercero y el cuarto, encontraron a la misma persona. “Se lo sacó a Brasil, pero, en menos de una semana volvió a ingresar (a Bolivia)”. Las investigaciones preliminares dieron cuenta de que era el que recogía los grupos de haitianos para llevarlos a otro país. Migración lo denunció por trata y tráfico ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).

Lamentó que en muchas de mujeres se evidenció signos de violencia. “Los utilizan para prostitución, para cometer delitos, para narcotráfico, como se comprobó en el caso de Pisiga”.

Ninguna de las personas detenidas habla español, por lo que, en algunos casos, las autoridades bolivianas se ven obligadas a contratar traductores.

ACCIONES Para combatir esta situación, la Dirección Nacional de Migración instaurará un sistema de alerta temprana, que es “una herramienta de interoperabilidad e información oportuna para coordinación interinstitucional”. Vincula no solo a autoridades, también a empresas privadas que tienen que ver con esto, como los hoteles.

Rivas informó que están interconectando las unidades operativas de la Policía. En las fronteras de occidente “ya está concluida la instalación del sistema de alerta temprana con todos los equipos”. Ahora, están recorriendo el oriente de Bolivia. “Pasaremos por Guayaramerín, Riberalta, Rurrenabaque, San Matías, Puerto Quijarro. Yacuiba, entre otros”.

Proyección

El objetivo es que el 100% de las fronteras bolivianas tengan un sistema de alerta temprana para notificar sobre trata y tráfico en Bolivia.

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