Retrocede la democracia mundial en la pandemia y Bolivia no es la excepción

La Unidad de Investigación de The Economist detectó que las restricciones por el coronavirus marcaron un retroceso en las libertades. Bolivia se mantiene como país híbrido, que es el escalón previo a lo que se considera un régimen autoritario

La democracia en el mundo está deteriorada y más aún en 2020, cuando las libertades civiles fueron restringidas debido a las cuarentenas por el coronavirus. No obstante, no es la única causa detectada por la Unidad de Investigación de The Economist, uno de los medios de mayor prestigio mundial, con sede en Reino Unido. 

En síntesis, el modelo democrático tuvo un deterioro de 5,44 puntos en 2019 a 5,37 en 2020, en una escala en la que 10 es el mayor puntaje para la calidad del sistema y 0 es el peor.

The Economist realiza su estudio desde 2006 y en su informe observa que el índice de 2020 es el peor obtenido desde entonces. La medición se hace en 165 Estados independientes y en dos territorios. Se basa en cinco categorías: proceso electoral y pluralismo, funcionamiento del Gobierno, participación política y libertades civiles. 

Con los puntajes obtenidos, define que un Estado puede tener democracia plena, democracia defectuosa, régimen híbrido o régimen autoritario. 

El informe encontró que un 49,4%, es decir menos de la mitad de la población mundial, vive en un sistema democrático y apenas un 8,4% lo hace bajo una democracia plena; más de un tercio de los habitantes del planeta viven en regímenes autoritarios (la mayor parte en China) y el resto soporta gobiernos híbridos que no respetan todos los valores de la democracia, pero tampoco llegan a considerarse autoritarios. Bolivia está clasificada en esta última categoría.

La pandemia

El informe de The Economist indica que en 2020 se registró el mayor retroceso de la democracia mundial que se haya vivido en tiempos de paz o de guerra. La pandemia hizo que el mundo se encierre, los confinamientos fueron la regla en la mayoría de los países y estos vinieron acompañados de sanciones duras y vigilancias extremas para impedir la movilidad y la expansión del coronavirus. “La mayoría de la gente concluyó, sobre la evidencia de una nueva enfermedad mortal, que prevenir una catástrofe con pérdida de vidas justificó una pérdida temporal de libertad”, dice textualmente el informe.

Asimismo, cuestiona a los críticos de las cuarentenas, porque “fallaron en proponer alternativas convincentes a la política de cierres forzosos y el dilema de cuántas muertes vale la libertad también hizo que tambaleen sus posturas. Sumado a lo anterior, el Democracy Index señala que los gobiernos intentaron censurar la libertad de expresión y faltaron a una adecuada rendición de cuentas por la emergencia de la pandemia.

Bolivia y América Latina

La calidad de la democracia también se deterioró en Bolivia. Si en 2017 ocupaba el puesto 89 con 5,49 puntos sobre 10 y su sistema de gobierno era catalogado como híbrido, en la última medición se mantiene en la misma categoría, pero bajó la puntuación a 5,08 y ocupa el puesto 94.

Bolivia solo está por encima de Guatemala, Haití, Cuba y Venezuela. El informe habla de un “aumento de las conductas antidemocráticas en Bolivia”.

Respecto a Latinoamérica, el documento de The Economist señala que el declive regional en 2020 fue impulsado por la restricción de libertades civiles en respuesta a la pandemia de coronavirus. No obstante, remarca que hubo regresiones democráticas en El Salvador, Guatemala y Haití, lo que también empujó el puntaje para abajo. Asimismo, sostiene que hay un creciente autoritarismo en Venezuela y en Nicaragua, donde hubo represión a la oposición política a esos regímenes.

No todo es malo para el continente americano, ya que Uruguay y Chile se encuentran entre los diez países con mayor puntuación y, por tanto, con mayor calidad de la democracia. El primero con un puntaje de 8,61 sobre 10 y el segundo con 8,28. En los tres primeros puestos se encuentran Irlanda, Australia y Holanda.

“Creo que vimos en todas partes cómo la democracia podía volverse fácilmente prescindible en una emergencia de salud pública mundial. No solo en los regímenes autoritarios o en las democracias menos desarrolladas, sino que en las democracias desarrolladas de Europa, Norteamérica y América Latina vimos una regresión muy grande en los puntajes regionales”, afirmó Joan Hoey, autora del informe de The Economist a BBC de Londres.

La democracia tuvo un retroceso y el documento plantea la duda acerca de si las libertades restringidas serán recuperadas.

| EL DEBER