30 de octubre de 2020

Santa Cruz ganó peso político y tiene la llave en los comicios

Después de la elección fallida del 20-O, ese departamento ganó protagonismo. Los expertos ven que su electorado puede definir el devenir electoral.

Pablo Peralta M.  / La Paz 

Tras el 20-O, el departamento de Santa Cruz, la locomotora económica del país, logró consolidar su peso político y ahora  tiene la llave para definir las elecciones del 18 de octubre. 

Aparte de su peso demográfico, su electorado asciende a casi dos millones de votantes, y a diferencia de La Paz -donde el voto se concentra principalmente entre dos opciones-, en Santa Cruz no hay una candidatura que logre el primer lugar con la mayoría absoluta. La intención de voto de  más del 50% está distribuida entre cuatro fórmulas y aún falta por ver el efecto que tendrá en esa plaza la bajada del binomio de Juntos.

  Las elecciones  del 20 de octubre de 2019 marcaron un antes y un después en torno al peso específico de Santa Cruz. Entre octubre y noviembre, esa región del país fue uno de los principales epicentros y bastiones de la movilización en contra del fraude electoral.

“Santa Cruz siempre en toda la historia boliviana peleaba porque se oigan sus posturas, que si el 11%, que si la autonomía, y que se les reconozca. En octubre y noviembre, Santa Cruz no peleó por su cambio, sino por el cambio del país, y esa fue una revolución aquí mismo”, sostiene el analista político Álvaro Puente.

El politólogo José Orlando Peralta comenta que la emergencia de Santa Cruz está impulsada por valores como el respeto a las reglas de juego, a la institucionalidad democrática y a la libertad individual, principios que tuvieron gran protagonismo en la denominada revolución de las pititas.     

Peralta dijo que el desconocimiento del “No” del referendo del 21 de febrero de 2016, y la posterior habilitación de Evo Morales como candidato, es un punto clave para entender la emergencia de Santa Cruz, porque tras el desconocimiento de los resultados de ese plebiscito y la “luz verde” a la postulación de Morales se fueron acumulando las movilizaciones en defensa de ese resultado. 

“El peso político electoral de Santa Cruz se vino desarrollando por el hecho principalmente del número de electores, que creció, pero uno de los momentos clave es la negación de los resultados del 21F y todas las movilizaciones que hubo con base en  ello. Es una suerte de acumulación de hechos y circunstancias, de sucesos, de acciones y reacciones, que se fueron constituyendo y que fueron movilizando a la clase media urbana que es la que más se movilizó durante los 21 días”, dice el analista.

La periodista Maggy Talavera sostiene que desde hace mucho tiempo ya se sabía que Santa Cruz tenía un peso específico por el crecimiento, el desarrollo, porque es el principal departamento que concentra migración de todo el país, pero que la gran dificultad de Santa Cruz fue una mirada prejuiciosa sobre ese departamento. 

“El gran problema ha sido una mirada prejuiciosa que viene sobre Santa Cruz, que es visto como el país rico, como el país egoísta, donde están los separatistas, los terroristas, los racistas… Recuerdo que incluso hasta el año pasado cuando se barajaba el nombre de un cruceño beniano para candidaturas, decían: ‘no, eso es imposible’, ‘nunca va haber un cruceño presidente’, ‘no van a votar por él en occidente’. Esos prejuicios son los que han comenzado a ser desterrados a fuerza de muchísimos golpes de la realidad”, manifestó.

 La reciente encuesta de Tu voto cuenta muestra que  Creemos obtiene el 31,4, el MAS el 15,8%,  Juntos el 13,4%, y Comunidad Ciudadana el 9,6%. El 11% es indeciso. Peralta afirma que la peculiaridad de esa plaza electoral es  “la fragmentación”, por lo que es decisivo que los candidatos estén en Santa Cruz. 

     
Puente dice que en los comicios se   notará el peso de los votos de ese departamento,  lo que les plantea un desafío y a la vez entraña responsabilidades.  “No debiéramos seguir pensando en que Santa Cruz tiene que tener cambas en las fórmulas. Déjense de eso. El problema no es que haya cambas, el problema es que los cambas se den cuenta de que su peso específico es importante porque son muchos y son los que deciden el futuro de una patria. Y eso tiene que hacernos recapacitar y hacernos pensar que tenemos que medirnos y tenemos que soñar, plantear, reflexionar con más responsabilidad de la que hacíamos antes”, concluyó.  

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