28 de febrero de 2021

«Sin la lucha de mi padre, Evo Morales no hubiera estado en el Gobierno»

El hijo de El Mallku habla sobre el legado que dejó Quispe y comenta que el líder político dejó dos libros inéditos. Santos destaca el respaldo que recibió para asumir la candidatura a la Gobernación.

Wara Arteaga / La Paz.

El día que enterraron a Felipe Quispe, en Achacachi, su hijo Santos rompió en llanto y recordó la fortaleza de su padre, que una vez le dijo: “Cuando yo muera no vas a llorar”. Para su hijo, El Mallku luchó por la población y sin él, Evo Morales no habría llegado al Gobierno. 

Lamenta que su padre no fuera reconocido y que faltando más de un mes para las  subnacionales un paro cardiaco truncara su aspiración de llegar a la Gobernación. 

Ahora se analiza quién será la persona que irá como candidato en su lugar y aunque para Santos su padre es insustituible, señala que sólo su hijo puede “cumplir el sueño de El Mallku”. 

Santos subraya  que desde niño acompañó las luchas de su padre. Hoy, con  38 años y   de profesión médico,  concluye  que el legado de su padre continuará. 

¿Quién es Santos Quispe?

Santos es el que andaba con Felipe Quispe Huanca desde la niñez. Cuando tenía cinco años y estaba en la escuela, en mis vacaciones estuve junto a él en la cárcel de San Pedro. Luego, él ingresó a la Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) y de la misma manera estuve a su lado, hablando con la gente y estudiando sociología. 

Posteriormente creamos el Movimiento Indígena Pachakuti (MIP), en Peñas, ahí también estuve con él. En las movilizaciones, en los bloqueos de caminos, siempre estaba a su lado, todo el tiempo con la lucha, con mi padre. 

Hace un año también estuve con él en la lucha contra Jeanine Añez, como su brazo derecho, hablando con la comunidad. No aparecí como algunos “figuretis”, nosotros no venimos de ese ámbito. 

Todo es un proceso, la lucha que tuve con mi padre nadie me la va a quitar. Siempre lo voy a recordar como la persona revolucionaria que era y que hizo cambiar a mucha gente en su ideología. El Mallku quedará marcado en la historia como un  revolucionario. 

¿Cuál es la principal lección que le dio Felipe Quispe?

Era un maestro que siempre me inculcaba sus ideas, su pensamiento y me dijo: “Hay que cambiar esta sociedad, hay que gobernarnos nosotros mismos. Tenemos la juventud y esa juventud tiene que luchar y cambiar. Basta de esas personas mañudas que toda la vida viven a costa de la gente, como un chupasangre, que aprovechan a la gente por el voto, pero luego se olvidan de ellos. Tú no tienes que ser igual a ellos, tienes que cambiar y como joven estás viendo todo lo que avanzamos. Con esa mentalidad hay que cambiar esta sociedad”. Eso me decía.  

¿Cuál es la herencia política que dejó Felipe Quispe?

Heredé su pensamiento, porque  estuve a su lado. Discutimos siempre de la política, siempre he tenido esa enseñanza de él. Donde sea, ante quien sea, en las buenas y en las malas, él siempre fue un maestro.  Siendo mayores continuamos hablando de la sociedad;  él se sentía feliz hablándome, porque conversábamos y solíamos sacar conclusiones de lo que pasaría  en la sociedad, como un análisis político y nos  resultó  muy bien eso. 

 ¿Qué hará  usted para que el legado de  El Mallku no se olvide?

Vamos a continuar con su ideología, con su pensamiento. Vamos a dar los cursos ideológicos, presentando los libros que él ha escrito. Faltan dos libros que no se han publicado aún, yo voy a publicar sus libros. Felipe Quispe no ha muerto, no va a desaparecer,   es como Túpac Katari, está en la historia, hizo una historia, una revolución, como un héroe. 

Se escucha que usted podría ser candidato a gobernador en reemplazo de su padre.  ¿Está dispuesto a asumir ese desafío?

A mi padre no lo podrá sustituir nadie, ni su propio hijo, lo que pasó fue una desgracia. Él se ha despedido antes de todo. Yo no estaba postulando ni como asambleísta. Mi nombre no estaba inscrito porque  pienso con la ideología, estuve como un soldado detrás de él. 

Su deceso nos ha dolido hasta el corazón, pero la gente está impulsando para que yo vaya como candidato a gobernador de La Paz.

Nosotros tenemos una estructura que se llama Adelante Pueblo Unido (APU). Yo era presidente de ese instrumento político, sólo faltaba la personería. Tuvimos una reunión y me dieron el respaldo al 100% para que asuma esa candidatura. Tuvimos una reunión con los candidatos a alcaldes de las 20 provincias y también ellos me dieron el apoyo al 100%. 

Tuve una reunión con Eva Copa, ella apoyó con toda su gente para que yo vaya como candidato. Yo dije que es mi padre, mi sangre, nadie puede cumplir su sueño, sólo su hijo, eso ha sido. 

¿Cómo se  estructuró APU?

Adelante Pueblo Unido es un instrumento político en toda Bolivia. A este partido sólo le falta la personería  del Tribunal Electoral. Mi padre, entrando a la Gobernación,  quería formalizar ese partido, pero lamentablemente se fue. 

APU está desde hace siete años atrás, tiene una estructura formada. Con Jallalla La Paz firmamos un convenio y la candidatura a la Gobernación de La Paz nos pertenece a nosotros. Creo que se tiene que cumplir con el convenio, si no,  sería una traición a mi padre. 

Su papá fue crítico con Evo. ¿Qué opinión tiene usted sobre el ex presidente y sobre el MAS?

Mi padre siempre fue crítico a ese partido y a mí,  siendo hijo de El Mallku,  me obstruyeron. Yo soy médico, quería asumir mi cargo, pero me han obstruido para trabajar. Sabían quién era  y me han cerrado las puertas en varias instituciones. Hasta el día de hoy no pude asumir mi carrera, sólo trabajo como un apoyo administrativo. 

Es lamentable en estos días lo que hemos visto. Tanto ha luchado mi padre, tanto ha dado por la población; sin él, Evo Morales no hubiera estado en el Gobierno, porque Evo fue un cobarde que escapaba. En la lucha del gas se escapó y luego llegó como un triunfador, como si él hubiera hecho todo. En las últimas luchas, Evo se escapó como cobarde a México.

Quien estuvo a la cabeza era mi padre, luchando y él (Morales) vuelve como victorioso. Hoy en día lo que más rabia da, es que ni siquiera en carne viva le han podido reconocer. Me da rabia y muy descaradamente mienten diciendo que nos invitaron para velarlo en la Cámara de Diputados. Ni siquiera nos dieron una carta.

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