19 de octubre de 2021

Versión argentina del «golpe» no cuadra con la del MAS en cinco temas

Las diferencias están relacionadas con el inicio del proceso supuestamente golpista, la dimisión de Morales, las FFAA, la auditoría de la OEA y Camacho.

El entonces presidente Evo Morales renunció el pasado 10 de noviembre de 2019
El entonces presidente Evo Morales renunció el pasado 10 de noviembre de 2019

Pablo Peralta M. / La Paz 

La versión del Gobierno argentino sobre el supuesto  “golpe” en Bolivia, que se lee en la denuncia que interpuso contra el expresidente Mauricio Macri por el caso armas, no cuadra con la que tiene el partido oficialista  en al menos cinco puntos.  

Las diferencias están relacionadas con el inicio del proceso supuestamente golpista, la dimisión de Evo Morales, las Fuerzas Armadas (FFAA), la auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) y  Fernando Camacho. 

La demanda que interpuso el gobierno de Alberto Fernández contra su antecesor y nueve exautoridades de su administración señala que el “golpe de Estado” fue el resultado de un conjunto de acciones, tanto internacionales como nacionales, “iniciadas” el 20 de octubre de 2019. Esa jornada se llevaron adelante las elecciones en Bolivia, que después fueron anuladas.   

Morales, presidente del MAS,  en su libro Volveremos y seremos millones,   indica que el 7 de noviembre de 2019 ya estaba informado del amotinamiento de la Policía. “Con el acuartelamiento policial se había iniciado el proceso del golpe de Estado”, sostiene el exmandatario.   

La demanda del Gobierno argentino indica que después de que se conociera el informe preliminar de la auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA), las FFAA y la Policía le pidieron la renuncia a Morales el 10 de noviembre de 2019, obligándolo a presentar su dimisión a la Presidencia. 

El relato que hace Morales en su libro,  publicado en septiembre de 2020 durante su exilio en Argentina, da cuenta de que junto a Álvaro García Linera decidieron esa jornada renunciar antes que las FFAA se lo sugirieran, incluso antes de partir a Chimoré (Cochabamba), desde donde se transmitió públicamente su dimisión. “Para evitar tanta agresión, tanta humillación. Para que no sigan quemando las casas, como la de mi hermana, las de los familiares. Decidimos:  Vamos a renunciar para evitar tantos hechos de sangre. Y decididamente informamos esto a nuestros compañeros”, se lee en el libro.

El memorial de la denuncia en Argentina señala que las FFAA se levantaron sediciosamente en “armas” contra un gobierno constitucional. 

Morales en el capítulo 2 de su libro, donde narra cronológicamente sus últimos días en el poder, no hace referencia a un levantamiento en “armas” y más bien, entre otros detalles, comenta que  el 7 de noviembre de 2019, cuando  estaba informado sobre el amotinamiento de la Policía, le preguntó al mando militar en una reunión: “¿Qué hacemos ante esto?”. El entonces comandante de las FFAA  Williams Kaliman  le contestó: “No hay muchas balas”. 

Por otra parte, la expresidenta Jeanine Añez, en la declaración que dio ante la Fiscalía, dijo que el 11 de noviembre de 2019, un día antes de asumir, llamó a Kaliman para pedirle ayuda, dado que la Policía estaba siendo rebasada ante la situación. “A ello me contestó groseramente: ‘cuando usted sea presidenta va a poder darme órdenes’. Luego apagó su celular”, señala Añez.   

 El 4 de julio de 2021, el general Jorge Terceros, excomandante de la FAB, indicó  que tres horas antes de que Morales renunciara, el entonces comandante de las FFAA Williams Kaliman ya sabía de la decisión y dispuso redactar un comunicado para “hacer quedar bien a las FFAA”. Se trata del comunicado en el que le sugirieron renunciar a Morales.  

En la demanda argentina se señala que el 10 de noviembre de 2019, la OEA publicó el resultado del informe preliminar de la auditoría que solicitó el entonces gobierno de Evo Morales ante las acusaciones de fraude electoral. Se cita que ese informe exigió la anulación de las elecciones presidenciales de octubre y la realización de nuevos comicios. En la demanda no se apunta a la OEA o a su secretario general Luis Almagro, de forma directa, como piezas del supuesto “golpe”.

Morales en su libro, en cambio, apunta a la OEA y a Almagro. “Recomiendan en el informe preliminar, como una instrucción, que haya nuevas elecciones. Esto no es de técnicos. Es un movimiento político de la OEA”, señala el exjefe de Estado. Sobre Almagro, Morales sostiene que “ha sido casi el último en plegarse al golpe de Estado”, y respecto al informe final de la auditoría concluye: “Ese no es un informe técnico, esa es una acción política para consumar el golpe”. 

En el memorial de la denuncia en Argentina no figura el nombre de Fernando Camacho, una de las principales figuras visibles en las movilizaciones de 2019. En Bolivia, la denuncia por el caso “golpe” fue interpuesta por la exdiputada del MAS Lidia Patty, el 28 de noviembre de 2020. En su demanda, acusó a Fernando Camacho, a su padre José Luis Camacho, y a los entonces altos jefes de las FFAA y la Policía. Recientemente, la demanda se amplió contra Añez.

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