El crudo de Texas repunta un 1,3% impulsado por el conflicto geopolítico entre Washington y Teherán

La cotización del barril de WTI cerró con un incremento hasta alcanzar los 83,2 dólares, motivada por la creciente crispación entre Estados Unidos e Irán y la marcada reducción de las reservas estratégicas de crudo estadounidenses.

El crudo intermedio de Texas (WTI) concluyó la jornada del martes con un incremento del 1,3%, ubicándose en 83,2 dólares por barril, impulsado de nueva cuenta por la intensificación de las tensiones bélicas y diplomáticas entre Estados Unidos e Irán.

En la conclusión de las operaciones, los contratos de futuros del WTI pactados para septiembre —que funcionan como estándar en el mercado norteamericano— sumaron 1,07 dólares adicionales en comparación con la jornada previa.

Ismail Baqaei, portavoz de la Cancillería iraní, acusó este martes a la administración estadounidense de haberse vuelto “adicta” a las sanciones como resultado de su incapacidad para lograr avances mediante la diplomacia.

El vocero de Teherán respondió así a las afirmaciones del secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, quien sostuvo que el gobierno de Washington se encuentra “asfixiando” a Irán a través de medidas de presión económica.

Asimismo, el representante diplomático de Irán remarcó que actualmente no existen negociaciones de paz directas con el país norteamericano, aunque sí reconoció que se mantiene un intercambio de mensajes mediante intermediarios.

Sobre el eventual entendimiento con Omán respecto al estrecho de Ormuz, Baqaei precisó que la medida se restringe a garantizar una ruta de navegación segura y no significa su reapertura.

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump aseveró que su nación también exigirá una indemnización por los daños causados por la República Islámica, luego de que el régimen asiático fijara seis demandas para habilitar el paso por Ormuz.

Entre los requisitos planteados por Irán figuran el pago de reparaciones de guerra, la cancelación de las sanciones y del bloqueo naval, además de la liberación de los fondos iraníes congelados.

En el plano interno norteamericano, los inventarios de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) registraron una caída la semana pasada hasta situarse en 298,7 millones de barriles —6,1 millones de barriles menos—, marcando el nivel más bajo en más de cuatro décadas.

Antes del inicio de la guerra el 28 de febrero, desencadenada por una ofensiva combinada de Estados Unidos e Israel contra Irán, estas reservas se ubicaban en torno a los 415 millones de barriles.